LA DERMATOSCOPIA TAMBIÉN PUEDE SER DE AYUDA PARA LOS PATÓLOGOS: “DERMATOSCOPIA EX VIVO”

Los dermatólogos examinamos los lunares en nuestros pacientes y sabemos bien que la dermatoscopia nos ayuda a ver en ellos estructuras y colores que no son patentes a simple vista, lo que aumenta nuestra precisión diagnóstica. Esto lo hacemos, obviamente, cuando el lunar está aún puesto sobre la piel del paciente (dermatoscopia in vivo). Cuando la lesión es sospechosa de malignidad el lunar se extirpa y se envía para su estudio histológico a un Servicio de Anatomía Patológica. Serán los patólogos los que definan finalmente si ese lunar era aún benigno o era ya un melanoma

Uno de los problemas que pueden plantear los lunares dudosos durante su estudio histológico es que en ocasiones no todo el lunar es dudoso, puede serlo tan sólo un pequeño foco dentro de ese lunar, a veces excéntrico. Y puede ocurrir que entre los cortes que analiza el patólogo no se incluya ninguno que selectivamente pase por ese foco dudoso. 

Esos pequeños focos dudosos podían ser fácilmente apreciados cuando nosotros estábamos mirando el lunar sobre la piel del paciente con dermatoscopia, pero a veces “desaparecen” a nuestra vista cuando el lunar ya ha sido extirpado y ha permanecido 24 horas sumergido en un líquido fijador, paso habitual para poder obtener y teñir después los cortes del tejido que el patólogo estudiará al microscopio. De forma que cuando el patólogo o los auxiliares de su laboratorio se disponen a tallar y obtener los cortes del lunar que luego estudiarán al microscopio, no siempre pueden localizar con precisión los focos que a nosotros nos parecieron más problemáticos y efectuar cortes que selectivamente pasen por ellos.


Por eso es importante en estos casos que el dermatólogo o el cirujano adviertan al patólogo cuando su interés se centra en algún foco particularmente atípico dentro de un lunar, y le marquen de alguna manera ese foco en la pieza quirúrgica, para que el patólogo incluya de entrada en su análisis algún corte que pase selectivamente por dicho foco. ¿Podría la dermatoscopia realizada sobre el lunar ya extirpado ser de ayuda para los patólogos en este punto? Diferentes estudios han sugerido que sí. Es lo que se denomina “dermatoscopia ex vivo”, realizada sobre el lunar horas después de que haya sido extirpado, ya en el propio laboratorio de Anatomía Patológica.

En este sentido me ha llamado la atención el trabajo publicado recientemente en la prestigiosa revista JAMA Dermatology por Marc Haspeslagh y su grupo de dermatopatología. En este interesante trabajo se han incluido más de 6.000 biopsias procesadas de forma convencional y más de 8.000 biopsias procesadas tras su examen con dermatoscopia ex vivo, con la originalidad de que marcan los focos más atípicos o relevantes con esmalte de uñas en superficie, de forma que luego pueden detectarlos con absoluta precisión cuando miran los cortes al microscopio, confirmando que los cortes efectuados efectivamente incluyeron los focos más atípicos o de mayor interés. El trabajo incluye casos de lunares atípicos y melanomas pero no se limita sólo a ellos, también incluye casos de muchos otros tumores cutáneos que pueden plantear diferentes retos diagnóstico durante su estudio histológico.

Cuando comparan lo ocurrido con los lunares y melanomas ven que en el grupo de muestras analizadas con la ayuda de la dermatoscopia ex vivo se incrementa notablemente el porcentaje de lunares finalmente diagnosticados como displásicos (atipia elevada vista al microscopio) así como el porcentaje de melanomas asociados a lunares, en los que a veces el melanoma ocupa aún tan solo un pequeño foco dentro del lunar.

Dentro de la colaboración que debe existir entre los dermatólogos y los patólogos que nos dedicamos al campo de los lunares atípicos y el melanoma parece claro que la docencia de la dermatoscopia orientada a su uso ex vivo acabará ocupando un lugar relevante en los próximos años. Los avances diagnósticos más significativos no siempre derivan de sofisticadas y costosas novedades tecnológicas. A veces basta con aplicar algo de creatividad y sentido común junto con rigor científico para encontrar aplicaciones revolucionarias a tecnologías extremadamente sencillas que, como en el caso del dermatoscopio manual, nos caben en el bolsillo de la bata. 

Comentarios

  1. Anónimo31/3/17

    Hola dr muy inyeresante post , no se como sera en otros paises o en los diferentes centros pero mi dermatologo me comentaba ante una pregunta sobre este tema que en los centros reconocidos lo evalua mas de un patologo casu siempre tres distintos y q se hacen multiples cortes como para abarcar toda la lesion a analizar porque sino estarian dejando mucho al azar y hay centroa q lo evaluan y mandan a otro centro para q tambien lo vean , no se si todos haran lo mismo pero creo q mas alla de este recurso de la dermatoscopia los q no la usan estimo deberian hacer multiples cortes .

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    1. Efectivamente los protocolos para analizar histológicamente un lunar extirpado suelen incluir varios cortes a distintos niveles de la lesión, pero nunca tantos cortes como para que "toda" la lesión sea analizada, eso es por razones logísticas prácticamente imposible. En cualquier caso, en la inmensa mayoría de los casos esos cortes son suficientemente representativos y el diagnóstico final es correcto. Pero cuando hay algún foco pequeño, sospechoso y particularmente distinto al del resto de la lesión conviene asegurarse de que alguno de los cortes analizados esté centrado en dicho foco. La dermatoscopia "ex vivo" es una de las estrategias que pueden ayudar a alcanzar ese objetivo. Además es verdad que cuando una lesión melanocítica es dudosa o difícil es frecuente que sea evaluada por varios patólogos y/o se consulte con algún experto en este área

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