SOL, VITAMINA D Y MELANOMA (I): MUCHAS PREGUNTAS

Es razonable que a la prensa le gusten las afirmaciones sobre temas médicos cuando son breves, claras y contundentes. Así se construyen magníficos titulares, se generan tweets de alta viralidad y se pueden diseñar excelentes guiones de ciencia-ficción...No tengo claro que así hagamos avanzar a la Medicina.

A menudo, la respuesta más realista y juiciosa a determinadas preguntas sobre temas médicos será, simplemente: no se sabe. Decepcionante a priori. Pero además de ser la respuesta correcta es al menos una invitación a la investigación rigurosa en ese campo en vez de fantasear construyendo y deconstruyendo "novelas" biomédicas clínicamente irrelevantes (cuando no incluso peligrosas).

Uno de los temas que más se ha prestado últimamente a hacer volar nuestra imaginación (también la mía) es la relación entre la exposición solar, la vitamina D y el melanoma (y por extensión, el cáncer en general). En ausencia de respuestas ciertas a muchas de las preguntas que este tema plantea, yo suelo hacerles a mis pacientes algunas recomendaciones basadas en el sentido común: sol con moderación, intentar evitar siempre la quemadura solar, medir niveles de vitamina D si se toma muy poco sol y/o uno se protege mucho del sol, y tomar suplementos orales de vitamina D bajo supervisión médica si los niveles de vitamina D están bajos.

Pero incluso estas recomendaciones sencillas y aparentemente muy lógicas pueden ser cuestionadas ya que estamos asumiendo como ciertas algunas premisas que aún no sabemos si lo son. Por ejemplo: ¿cuáles son los niveles óptimos de vitamina D para nuestra salud y para ayudarnos a prevenir el cáncer? A día de hoy, no lo sabemos. ¿Cuál es la exposición solar necesaria y suficiente para alcanzar niveles óptimos de vitamina D en nuestro organismo? A día de hoy, no lo sabemos (lo que sí sabemos es que mucha más gente de la que pensábamos tiene niveles moderadamente bajos de vitamina D, incluso viviendo en ambientes soleados). ¿Hay una relación clara entre nuestros niveles de vitamina D y nuestra tendencia a padecer melanoma? A día de hoy, no lo sabemos. ¿Hay una relación clara entre la exposición solar previa a un melanoma y el pronóstico de ese melanoma? A día de hoy, no lo sabemos (lo que sí sabemos es que los resultados de los estudios disponibles son contradictorios). ¿Por qué se están acumulando tantos datos en modelos experimentales sobre el posible papel preventivo de la vitamina D frente al cáncer y sin embargo los pocos estudios rigurosos en seres humanos no logran confirman este teórico beneficio? A día de hoy, no lo sabemos.

En este contexto es muy interesante mencionar los resultados de una investigación liderada por Jeffrey E. Lee, del Departamento de Cirugía Oncológica del MD Anderson Cancer Center (Houston, EEUU), uno de los centros con más experiencia en melanoma a nivel mundial. Los resultados se han publicado en el último número del mes de mayo del prestigioso Journal of Clinical Oncology. La pregunta que se hacían los autores es si los niveles de vitamina D condicionan el pronóstico y la supervivencia en pacientes con melanoma. La respuesta que ofrece este estudio es que unos niveles bajos de vitamina D se asocian a peor pronóstico y menor supervivencia.

¿Deberían nuestros pacientes de riesgo de melanoma o ya con melanoma tomar algo más de sol, o tomar suplementos de vitamina D, para subir sus niveles de vitamina D? ¿Deberíamos medir siempre los niveles de vitamina D a todos estos pacientes y darles suplementos de vitamina D a los que la tengan baja? ¿Mejoraría esto su supervivencia? Muchas preguntas, muy interesantes. En el siguiente post esbozaremos algunas respuestas.


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