jueves, 19 de septiembre de 2013

LUNAR O MELANOMA: ¿QUÉ OCURRE CUANDO LO QUE BUSCAN PACIENTES Y EPIDEMIÓLOGOS NO COINCIDE?

La imagen que encabeza este post es la de un lunar con atipia clínica del que por los controles fotográficos sucesivos sabíamos que estaba creciendo. El examen con dermatoscopia digital en su última revisión reveló ganancia de atipia con punteado grisáceo, un signo que podemos ver tanto en lunares muy atípicos como en melanomas incipientes. Ante lesiones así (crecimiento con ganancia de atipia) yo casi siempre indico su extirpación profiláctica.
 
Un lunar así puede ser aún benigno (nevomelanocítico atípico/displásico) o ser ya maligno (melanoma, que en este caso sería incipiente, con una supervivencia próxima al 100%, pero ya no del 100%). ¿Qué creen que preferirá el paciente? ¿Qué sea benigno o que sea ya maligno cuando se lo extirpamos? ¿Sería un éxito para nosotros haber extirpado este lunar antes de que malignice…o sería un fracaso? Si me pongo en la piel del paciente, tengo pocas dudas de que preferirá que sea benigno. Y yo consideraría que nuestra intervención ha sido un éxito: hemos llegado antes de que malignice. Pero no todos piensan así…